Maverick Viñales, una victoria de peso

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Adelgazó cuatro kilos, padeció en Qatar, sufrió una gastroenteritis y pudo con Marc Márquez o Martín para vencer, oficiosamente, con tres marcas… y pensar en cotas altas

Cuando Maverick está inspirado, es imparable“, decía Pol Espargaró. Y con razón. Lo que pasa es que, últimamente, eso no ocurría. Tanto que el de Roses no se imponía desde Qatar 2021… cuando estaba con Yamaha

Desde entonces, Viñales vivió tiempos difíciles, como su sonada ruptura con los japoneses, el fichaje por Aprilia y una adaptación lenta, aunque con ‘fogonazos’, pero sin culminar el ‘sorpasso’ a Aleix Espargaró.

Por eso, el gerundense está en una fase en la que, desde fuera, no hay muchos que crean en él para optar a grandes cosas. Ni siquiera los que admiten su enorme talento, algo poco discutible. 

Sin embargo, él siempre ha sido más que ambicioso. Por eso hace lo que sea por triunfar. De ahí que este invierno pasara de pesar 68 kilos a 64. Con lo que ha bajado su grasa corporal de un ocho por ciento a apenas un 5,2. Todo para “gastar menos las gomas”. “No como casi nada, lo paso hasta mal. Hay días que no ceno”, dice ya acostumbrado.

En Portimao fue peor, porque el jueves pilló una gastroenteritis. “Dormí una hora”, desveló. Pero tiró de garra y salió a pista el viernes. ‘Mack’ considera clave eso en su victoria en el Sprint para coger sensaciones y hacer pruebas. 

Qatar, un palo

Lo necesitaba porque el GP de Qatar fue un palo para el catalán. En el Sprint fue noveno, a 6.7 segundos del ganador -y con Aleix, segundo-, y el domingo terminó décimo, a 13 segundos del triunfador… y confundido por la puesta a punto

En Portugal, lo variaron todo y dieron con la tecla. “Encontramos un equilibrio en el agarre entre la rueda delantera y la trasera”, confesó. Eso permitió ver ‘otro Maverick’. “Puedo frenar más tarde y eso ayuda al pelear”, reconoció. Por eso replicó un ataque de Marc Márquez o contuvo a Martinator. 

Él marca la diferencia

Otro factor fue que el trazado luso se le ajusta muy bien desde hace años, especialmente la última curva. Él marca la diferencia. “Está siendo difícil para Aprilia, pero para Viñales parece otro circuito. Él tracciona como las Ducati, acelera muy bien, vi que lo hacía muy fácil. Chapeau”, analizaba Raúl Fernández, del Trackhouse Aprilia.

Aleix, que contribuyó a su llegada a la casa de Noale, iba por los mismos derroteros. “Realmente, no es mucho, pero tiene más paso por curva en la 9, en la bajada, suelta los frenos un pelín antes que yo. Está conduciendo más fluido, la moto funciona bien, esto está clarísimo. Es una lástima que cuando él va rápido a mí me cueste y al revés y no estemos los dos luchando ahí delante, pero es genial que haya podido ganar una Aprilia”, afirmaba.

El caso es que Maverick iba como un animal, una bestia, como la careta de gorila que se puso, aunque no quiso desvelar la razón. 

Su victoria tiene peso porque aunque no sea oficialmente porque los Sprint no cuentan a efectos estadísticos, ha triunfado con tres marcas distintasen la clase reina: Suzuki, Yamaha y Aprilia. “Para mí sí que cuenta”, proclama. Pero, por si hay dudas, está en condiciones de ganar en la que sí cuenta, la dominical. Con todo, lo mejor puede ser que su confianza crezca y el Mundial gane, o recupere, un ‘crack’ más. “Una victoria siempre es muy difícil, pero luchar por el podio en cada carrera lo veo muy posible, sí. Hay que seguir con esta mentalidad”, avisa.

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